Como si fuera una solución mágica, el intendente Quiroga prohibió la ciurculacion de motos en días y horarios determinados en un sector de la ciudad.
Luego de que la comisión vecinal de Río Grande reclamara soluciones al problema de las picadas por más de una década, el intendente Horacio Quiroga prohibió que las motos ingresen por la calle Olascoaga a la zona del balneario a la noche, y los vecinos se mostraron a favor de la iniciativa.
Pechi hizo el anuncio ayer por la mañana a través de sus redes sociales. El desencadenante de esta decisión fue el trágico accidente que la semana pasada terminó con la muerte de dos jóvenes. Se restringirá el ingreso al cuadrante comprendido por las calles Aconcagua-Purmamarca, La Pampa, Río Negro y Democracia.
Álvaro Quintana, histórico vecinalista del barrio, fue uno de los primeros en reclamar que se cumpla con una rutina de controles para evitar los ruidos molestos y el consumo de bebidas alcohólicas en las calles. Incluso, advirtió en reiteradas ocasiones que podía haber accidentes, ya que los motociclistas circulaban a velocidades muy altas.
A pesar de que la Municipalidad atacó el problema con operativos de tránsito, estos no se sostuvieron en el tiempo y terminaron por ser un paliativo más que una solución.
Lucrecia López Jové, frentista de la Avenida Olascoaga, aseguró a este medio que en la última década se cansó de mandarle videos y fotos al Ejecutivo para que hiciera algo al respecto. “Después de las doce de la noche, especialmente en verano, no podés dormir por las explosiones de los escapes”, puntualizó.