Los viejos reclamos de los guardavidas neuquinos, que desde hace años exigen mejores condiciones laborales y la ampliación de la zona de cobertura de los operativos de seguridad balnearia, se colaron en las reuniones de transición de la Municipalidad. Piden una reunión con el intendente electo, Mariano Gaido, para definir los lineamientos de la temporada de verano y garantizar un servicio que esté a la altura de las demandas de la ciudadanía.
Durante los últimos cuatro años, el Sindicato de Guardavidas de Neuquén (Sigune) sostuvo una encarnizada lucha con el Ejecutivo municipal. Los recurrentes pedidos de equipamiento e indumentaria de trabajo, mejoras salariales y la incorporación de personal fueron desoídos por el jefe comunal Horacio Quiroga, lo que dividió las aguas de forma definitiva entre las partes.
