Diputados aprobaron la ley que prohíbe que los supermercados ofrezcan productos ultraprocesados a menos de tres metros de la línea de cajas y cercanías.
La guerra a las golosinas fue presentada en un proyecto por el legislador Eduardo Fuentes (Nuevo Encuentro) en 2016, pero recién este año se comenzó a tratar en la comisión de Salud.
La normativa establece que “la distancia mínima entre los espacios o góndolas de exhibición de ultraprocesados y las líneas y filas de cajas registradoras, y zonas de acceso y salida” en supermercados y farmacias no debe ser menor a tres metros.
La ley exceptúa a “comercios cuya actividad principal sea la venta de golosinas o alimentos de similares características”.
La autoridad de aplicación será la Dirección Provincial de Defensa al Consumidor
