A partir de las 9:30 horas, el empresario Lázaro Báez será juzgado en su primer juicio oral por lavado de dinero. Las audiencias durarán ocho meses y tendrá audiencias semanales, a realizarse los días miércoles. Junto con él, sus cuatro hijos también están imputados.
En la sala AMIA de los tribunales de Comodro Py, en donde se iniciará el juicio, habrá cerca de 70 personas: 25 acusados con sus abogados, el fiscal Abel Córdoba y su equipo, los abogados de las querellas de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la Unidad de Información Financiera (AFIP), la Oficina Anticorrupción, los tres jueces -Guillermo Costabel, María López Iñíguez y Adriana Palliotti-, un cuarto magistrado -Rodrigo Giménez Uriburu–, el personal del tribunal, público y periodistas.
Además de Báez, los acusados que están obligados a presentarse en la audiencia de este martes serán los hijos del empresario, el arrepentido Leonardo Fariña, el abogado Jorge Chueco, el contador Daniel Pérez Gadín, su hijo Sebastián Pérez Gadín, el financista Federico Elaskar, el empresario Juan Carlos Molinari, el presidente de Austral Construcciones, Julio Mendoza, y Fabián Rossi, el ex marido de la vedette Iliana Calabró.
Durante el juicio se juzgará “el haber conformado una estructura jurídica, societaria y bancaria en la Argentina y en el extranjero, con el fin de canalizar, convertir, transferir, administrar, vender, disimular y/o poner en circulación en el mercado fondos de procedencia ilícita”, para “convertirlos e integrarlos al circuito económico formal bajo apariencia de licitud, al menos durante el período comprendido entre los años 2010 y 2013”.
Se investigan tres hechos en particular: en primer lugar, el reflejado en la grabación de la financiera S.G.I, en donde se ve a Martín Báez, a Pérez Gadín, a Rossi y otras personas contando 5.100.000 dólares. Por otro lado, también se investigan los 32.800.000 de dólares que salieron del país y que volvieron en títulos de la deuda pública a la empresa Austral Construcciones.
El último hecho es la compra de diferentes bienes: un campo en Mendoza, un departamento en la avenida Del Libertador, autos –Porsche, Mini Cooper, Ferrari, BMW, Audi-, y el pago de la fiesta de casamiento del arrepentido Leonardo Fariña y la modelo Karina Jelinek.
Tanto las querellas como el fiscal Córdoba buscan probar que ese dinero era el que Báez había cobrado por las obras públicas, que recibió durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
Si bien la exmandataria está imputada en la causa, el juez Casanello aún no resolvió su situación, por lo que no fue llamada para este juicio oral.
